martes, 18 de julio de 2017

Volviendo con Jane

Hace tiempo que pienso que tengo ganas de volver al blog, y siempre hay alguna excusa para no volver. Pero hoy se cumple el 200 aniversario del fallecimiento de Jane Austen, y claro, es mi escritora más favorita y tengo debo escribir algo, aunque sea una tontería. Así que... Aquí estoy de nuevo, por el momento.

¿Qué puedo decir de Jane que no se haya dicho ya? Pues poca cosa, la verdad. Por eso voy a dejar emerger mi lado súper fan y contaros lo que se me pase por la cabeza, por supuesto.

- Tengo todas sus novelas, seis en concreto (y me las he leído). Algunas en varias versiones y en diferentes idiomas. Bueno, tengo que confesar que Mansfield Park se la dejé a alguien y no la he vuelto a ver. O alguien me la devuelve, o me tendré que comprar otra.

- También me he leído Lady Susan, una obra corta. Y una de sus biografías. Y cuando estuve en Londres, en diciembre, me compré un libro con las diferentes portadas de sus novelas y películas basadas en sus novelas. Me encanta. Pero no tengo nada más.

- Mi primera novela fue Emma. Soy muy fan. Me gusta la peli con Gwyneth. Me gusta la historia, y me pareció muy ácida e irónica. Tengo tres versiones de la novela: la que me leí, una edición en inglés y otra que me gustó.



- La que me sé más de memoria es Sentido y Sensibilidad. Y eso es gracias a la película. Me parece maravillosa. Fantástica adaptación de Emma Thompson en el guión, maravillosos actores (Oh, Alan) y una banda sonora que me sé de memoria (Patrick Doyle es BIEN). Además, me sentí muy identificada en su momento con Elinor Ashwood (Emma Thompson en la peli), y eso también me gustó. No es que sea mi novela favorita, pero sí que es la adaptación cinematográfica que más me gusta de las novelas de Jane.



- Orgullo y prejuicio porque Colin, digooo Mr. Darcy. No hay más que decir, señoría.



Y el resto de novelas hace más tiempo que no las toco, así que por este 200 aniversario ya va siendo hora de volver a echarles un vistazo, volver a revivir esas aventuras y desventuras amorosas de la burguesía agraria inglesa. 

200 años ya de la desaparición de esta maravillosa novelista, que me ha hecho volver a mi blog abandonado. Veremos hasta cuándo.

El estar bien informados nos impide alimentar la vanidad ajena, lo cual el buen sentido aconseja evitar. (La abadía de Northanger)

Enloquece cuantas veces quieras, pero nunca desfallezcas. (Mansfield Park)

La mitad del mundo no puede entender los placeres de la otra mitad. (Emma)

Hay personas que mientras más se haga por ellos, menos harán por sí mismos. (Emma)


martes, 17 de mayo de 2016

Anijol Poppins

Hoy regreso al blog con un evento mundial: la llegada a los 40 de Anijol

¡Sorpresa!

Lo primero es felicitar a la cumpleañera como toca...

 ¡FELICIDADES! 

Bienvenida a esta fantástica década en la que ahora somos cuarentañeras, y en la que espero disfrutes mucho.

 
Nos conocimos en la vida 2.0 a raíz del cumpleaños cuarentañero de la rubia hace un añito y algo (¡Cómo pasa el tiempo!) y, en este tiempo que ha pasado desde entonces, cuando pienso en Anijol lo primero que me viene a la mente es REPOSTEREXIA. 

Señoras y señores, Anijol es la Mary Poppins de la repostería. O al menos, eso me parece a mí. Cada cosa que hace, cada cosa que publica en instagram o en el pájaro azul hace que se te caiga la baba y que quieras comértelo al instante. Es muuuuuy mala influencia para las dietas. Creo que sólo engordo mirando lo que pone.  

Y es que HAMA la cocina. Se ve. Se nota. Se intuye. Transmite una pasión por la cocina, que ya me gustaría a mí. Y además, le sale bien. Lo sé, aunque no lo haya probado, porque me lo han dicho, y me lo creo.

Además, he aprendido muchas cosas cociniles, como por ejemplo, el palabro #reposterexia, o qué es el #proyectowebos y, también, me he vuelto súper fan de las fantásticas recetas de webos fritos,... Y otras muchas cosas más.

Para mí es una Mary Poppins porque entre familia, trabajo y otras cosas que tenga, saca tiempo para cocinar, hacer cursos de cocina, leer sobre cocina y eso me fascina y me encanta.

Así que espero que este cumpleaños sea fantástico y que lo disfrutes mucho. Que te quieran mucho y que te regalen cosas muy bonitas. Y que hagas/comas una tarta fantástica y maravillosa. Y que te emociones, y que rías. Que los 40 son bonitos y hay que disfrutarlos.

¡Muchas Felicidades de nuevo! ¡Muaks!
 PD. Y dale un besazo a la rubia por organizar todo esto. Bueno, yo también le mando uno, que no hay que ahorrar en estas cosas. Jejeje.

jueves, 10 de marzo de 2016

Películas encadenadas 12

Parece que este año únicamente me da por escribir sobre cine. ¿Qué le vamos a hacer? Y como tengo una lista muuuuy larga de películas por comentaros, hoy os voy a deleitar con una nueva tanda de películas encadenadas. Agárrense, que allá vamos.

La gran seducción (The Grand Seduction, 2013, Canadá) de Don McKellar. Del reparto sólo conozco a Brendan Gleeson. En un pequeño pueblo pesquero perdido de la mano de Dios, necesitan construir una fábrica para poder sobrevivir, ya que la pesca no es suficiente. La condición que pone la empresa es que el pueblo disponga de un médico de forma permanente. Así que consiguen que el doctor Paul Lewis llegue al pueblo... Otra cosa será que se instale para siempre. Y ahí están todos los vecinos intentando hacer lo imposible para seducirlo. Y hasta ahí puedo leer. Me gustó bastante, la verdad. Es entretenida, divertida, y un poco loca. Además, es el remake de la película del mismo título de Jean-François Pouliot (2003), que no he visto, pero que tendré que ver porque es francesa, y con eso me basta. Recomendable. 


El corredor del laberinto (The Maze Runner, 2014, USA) de Wes Ball. Basado en la saga literaria del mismo nombre escrita por James Dashner, que también participa en el guión, cuenta la historia de Thomas, un adolescente del año 2024 que un día despierta en una especie de ascensor o montacargas, y cuya memoria se ha esfumado. No recuerda nada. Dicho ascensor llega a una zona de campo llamada el Claro rodeada de altas murallas que dan a un laberinto. Nadie puede salir. Es curioso, todos son chicos. Ah, y cada día se abren las puertas del laberinto y un grupo de chicos van a explorarlo, pero cuidadín, que cuando cae la noche tienen que haber vuelto antes de que se cierren, porque sinó... no se vuelve a saber nada de ellos. Es una película de aventuras, la primera de una saga de no sé cuántas más y, para ser sinceros, me enganchó, aunque sea para adolescentes. Me quedé intrigada por saber lo que pasa a continuación, así que tendré que ver las siguientes. No me queda otra. Enganchaos también y me contáis. 

Hombres, mujeres & niños (Men, women & children, 2014, USA) de Jason Reitman.Los protagonistas son Adam Sandler y Jennifer Garner. Cuenta la historia de un grupo de adolescentes y sus padres, y la influencia de las redes sociales, internet, ... en la vida cotidiana de todos ellos. Desde la madre súper controladora sin un mínimo de confianza en su hija "normal", a la que vende fotos de su hija por internet pensando que es "normal", ... Es una película interesante que, aunque esté llena de tópicos, te hace ser consciente del daño que pueden llegar a hacer las nuevas tecnologías. Sobre todo, los padres y madres de adolescentes la pueden encontrar interesante.

  
Las dos caras de enero (The Two Faces of January, 2014, UK) de Hossein Amini, basada en la novela de Patricia Highsmith del mismo nombre (que no me he leído). Los protagonistas principales son Kirsten Dunst y Viggo Mortensen que encarnan a un matrimonio norteamericano de viaje vacacional por Europa, que en Atenas conocen a un joven estadounidense que habla griego (Oscar Isaac) y es guía turístico... Y un poquito estafador. Al matrimonio le cae en gracia, le invita a cenar y allí empieza toda la intriga (¿he dicho intriga?) de la película. Me pareció un poco pichín. No me enganchó la historia de misterio que hay detrás del matrimonio. No sé, vedla y me contáis. Estoy segurísima que el libro es mucho mejor. Ah, la música es del español Alberto Iglesias, que eso siempre es positivo. 
  
Juntos y revueltos (Blended, 2014, USA) de Frank Coraci. Comedia sin pretensiones para ver una tarde en casa tranquilamente. De esas de encefalograma plano. No os cuento ni de qué va. Entretenida, y ya. Bueno, algo más, protagonizada por Drew Barrymore y Adam Sandler. 



La isla mínima (2014, España) de Aberto Rodríguez. Gran triunfadora de los Goya 2014, diez, nada más y nada menos, cuenta la historia de dos policías madrileños (Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez) que son enviados a un pueblo del sur de España, en las marismas del Guadalquivir, para investigar la desaparición de dos adolescentes. Un pueblo cerrado a los extraños, lleno de secretos, chapado a la antigua, hacen que la investigación sea más difícil. La verdad es que los actores hacen un papelón. Todos ellos, protagonistas y secundarios. La decadencia del ambiente, de los habitantes del pueblo, de sus historias, están muy bien identificados en la fotografía, los decorados, la ambientación y la música de la película. Bastante completa. Me gustó mucho, la verdad. Os la recomiendo.

El consejero (The Counselor, 2013, USA) de Ridley Scott. Ya el principio me perturba, y mucho. Normal, Fassbender entre sábanas blancas con una amorosa Pe. Oh, Fassbender. Centrémonos, pero... Oh, Fassbender. Bueno, la película, sí. Me gustó mucho, sí, tengo que admitirlo. Película con grandes y buenos actores (¿He dicho que sale Fassbender?), como Cameron Díaz, Penélope Cruz, Javier Bardem (horroroso estilismo, por cierto) y Brad Pitt, entre otros muchos más. Oh, Goran Visjnic también sale, que hacía mucho que no lo veía. Cuenta la historia del consejero del título (¿Adivináis quién?), un abogado que se pasa al lado oscuro e interviene en una operación de tráfico de drogas porque quiere dinero, claro, ¿para qué? Pues para casarse con su novia Pe, que es buena y pura, bueno, pura no. En fin, que os la recomiendo mucho. 


Menú degustación (Menú degustació, 2013, España) de Roger Gual. Esta película la vi en versión original, vamos, trilingüe: catalán, español e inglés. Variado reparto con caras nacionales e internacionales, cuenta el último día de un restaurante de no sé cuántas estrellas Michelín al que acuden muchos de sus clientes habituales de diferentes partes del mundo, entre ellos una pareja de divorciados que hicieron su reserva un año antes, cuando todavía estaban casados. Película de alta cocina, enredos y desenredos, amores y desamores. Entretenida, al fin y al cabo y lingüísticamente muy variada. Me gustó bastante. Y sí, recomiendo verla en la versión original. 

Y se acaba una nueva entrega de películas encadenadas. Contadme si habéis visto alguna, y lo que os parece. Soy toda oídos. 

lunes, 29 de febrero de 2016

And the Oscar goes to...

Como cada año desde haceeee... Buf, no sé, ¿20 años?, le dediqué la última noche del último domingo de febrero a los Oscars de Hollywood. Es una tradición que se ha ido manteniendo año tras año, y también se ha ido perfeccionando debido a la proliferación de las redes sociales y esas cosas tecnológicas.

En los comienzos, mi hermana y yo oíamos la Ceremonia por la radio. No había internet, no teníamos canal+, así que escuchábamos los Oscars por la cadena Ser. Preparábamos palomitas a mitad de la noche, nos aprovisionábamos de chocolate y similares, y así pasábamos la noche, entre cabezaditas, palomitas y comentarios de la retransmisión. Fueron los años de Belle Epoque o el famoso "Pedroooooo", la aburrida gala de Titanic, ... No lo veíamos, pero era igual de emocionante. Al día siguiente veíamos las imágenes de la alfombra y la gala en el telediario y las fotos en los diarios. Y punto. Ah, y que no se me olvide, cada año hacíamos una porra y nos jugábamos algo, normalmente, una entrada para el cine para la película elegida por la ganadora. 


Y pasamos al siguiente paso. Llegó internet y mi independencia. Seguíamos sin tener el canal +, pero con internet la cosa cambió. Veíamos cada una en su casa la gala por alguna página web que la retransmitía, la comentábamos por el messenger (Oh, el messenger), comíamos palomitas y seguíamos haciendo "la porra de los Oscar". Ah, y a la mañana siguiente a trabajar toca. Fueron los años de Brokeback Mountain, Infiltrados y Martin Scorsese, No es país para viejos, Javier Bardem, Juno, Ratatouille, el maravilloso Falling Slowly de Once, ...


Y me mudé al pueblo. Y llegó el canal plus, y las quedadas para ver los Oscar. La verdad es que poder verlos en la tele desde el sofá de tu casa es lo mejor. Y ya van ocho años que lo hacemos así. Pero mi hermana empezó a viajar por el trabajo y algún año nos hemos quedado sin compartir esa noche. Vale que está media naranja y no estoy sola viéndolos. Pero no es lo mismo, aunque esté bien. El primer año que los vimos en el pueblo fue al año de Slumdog Millionaire, Kate Winslet con El lector, Penélope Cruz en Vicky Cristina Barcelona, el Oscar póstumo a Heath Ledger por el Caballero Oscuro. De esta manera he podido ver en directo como Colin recogía su Oscar por El discurso del Rey, o cómo los actores de Los Miserables actuaban en directo cantando One Day More y Anne Hathaway se lo llevaba para casa, cómo Up se llevaba sus dos Oscar, o cómo Woody Allen recogía Oscar por el guión de Medianoche en París,y una fantástica Adele cantaba el tema principal de otra más de James Bond.  Eso sí, seguimos con la porra, las palomitas y las chuches nocturnas. 



¿Pensáis que nos quedamos ahí? Pues no. Y es que llegaron las redes sociales, facebook y twitter, sobre todo. Y, además de ver la gala por la tele, pues empezamos a mirar las fotos de la alfombra roja (ya que no todo sale por la tele), a comentar en twitter y a divertirnos con lo que ponía la gente. Y desde hace dos años, 2014 para que no restéis, hemos ampliado el círculo de forma virtual. La porra se ha ampliado, los comentarios, las coincidencias, las no coincidencias,... todo. Y todo gracias a una rubia acuariana zurda  (no, yo no) que propuso hacer la porra un día de febrero de 2014. Y el primer año fuimos 5, en 2015 también, y este año hemos llegado a 6 participantes en la porra. ¿Qué ganamos? Pues realmente no ganamos nada, pero es divertido. Cuando nos veamos nos invitaremos a cervezas. Y vamos acumulando.

Al menos sabes que hay gente en otras partes del país que también son tan frikis como tú, y se pasan en vela una noche sabiendo que al día siguiente hay que trabajar. Y te sientes acompañada en tu frikada cinematográfica y, encima, te lo pasas pipa.

Pues este año nos hemos superado. Aparte de la porra de seis, nuestra rubia ha creado un grupo de whatsapp internacional en el que éramos 7 personas. ¿Por qué internacional? Porque dos estaban por los USA, uno por Hispano América, mi hermana por la capital europea, Bruselas, y las otras tres repartidas entre la península y las islas. ¿Y sabéis que os digo? Que me lo he pasado pipa. Me he reído mucho, hemos opinado, contraopinado, nos hemos mantenido en vilo a ver quién ganaba la porra y, oye, que se ha hecho todo mucho más ameno e, incluso, emocionante. Además, comentaba con mis compis de Gala presentes en casa (este año éramos tres, y no estaba mi hermana) para completar el ciclo. Ah, y este año me he cogido libre, porque yo lo valgo. Y, oye, que ha ganado Leonardo di Caprio, que ya era hora. En resumen, una de las mejores noches de Oscar que he pasado, y no por la ceremonia precisamente.


¿Qué pasará el año que viene? Pues quién sabe. Ya veremos. Ya os lo contaré. O no.

jueves, 21 de enero de 2016

Películas encadenadas 11

Este mes estoy cinéfila y os vuelvo a hablar de cine. Esta vez, tenemos una nueva serie de películas encadenadas. Allá vamos.

Proceso de admisión (Admission, 2013, USA) de Paul Weitz. Protagonizada por Paul Rudd y Tina Fey. Universidades y admisiones universitarias con hijos secretos de por medio. Ya no cuento más. Pichín. Ni para hacer la siesta.

  
El abuelo que saltó por la ventana y se largó (Hundraåringen som klev ut genom fönstret och försvann, 2013, Suecia) de Felix Herngren. Un anciano de cien años, Allan Karlsson, se escapa de la residencia en la que vive y se lanza a la aventura. Y a partir de aquí empiezan a pasar mil y una cosas en mil y un sitios diferentes. Es una comedia entretenida, aunque no pasa de eso. No es un peliculón, ni mucho menos. No sé cómo será el libro porque no me lo he leído, lo confieso. También le pondré un "pichín".

Así nos va (And so it goes, 2014, USA) de Rob Reiner. Director de películas bastante conocidas tipo Cuando Harry encontró a Sally, Misery, La princesa prometida, Cuenta conmigo, ... Los protagonistas son Diane Keaton y Michael Douglas, dos vecinos de una comunidad muy peculiar. Él tiene que cuidar de su nieta desconocida durante una temporada y su vecina, con la que hasta entonces casi no hablaba y con la que se lleva a matar, le ayuda a cuidarla. Una comedia entretenida. Recomendable para echarte unas risas con moraleja sin más pretensiones.

  
Bajo la misma estrella (The Fault in Our Stars, 2014, USA) de Josh Boone. Protagonizada por Shailene Woodley y Ansel Elgort, dos adolescentes con esa gran enfermedad de nuestros días, el cáncer. Ella está viva casi de milagro, y ahí sigue, y él ha tenido un cáncer del cual se está recuperando. Se conocen en un centro de terapia y surge una historia de amistad y amor que los lleva a vivir lo que hasta ese momento no habían podido o no se habían atrevido a vivir. Y no hablo de sexo, que también. Es una película para adolescentes basada en el libro de John Green del mismo nombre, también para adolescentes. Y me encantó. No sé, te llega al corazoncito. Es una historia tierna, dulce, y muy "normal". Es muy recomendable si no la habéis visto. 

De boda en boda (Wedding crashers, 2005, USA) de David Dobkin. Protagonizada por Owen Wilson y Vince Vaughn, los susodichos que se dedican a ir colándose de boda en boda. De verdad, ¿por qué veo este tipo de películas? Que alguien me lo explique. 



Al filo del mañana (Edge of tomorrow, 2014, USA) de Doug Liman. Los dos protagonistas principales son Tom Cruise y Emily Blunt. En un futuro no muy lejano la Tierra está amenazada por unos alienígenas que se van cargando a todo ser viviente para dominar la Tierra. No hay humano que pueda con dichos seres extraterrestres así que los diferentes ejércitos del mundo se unen para luchar contra ellos. Y ahí aparece Tom Cruise, como un coronel degradado que nunca ha entrado en combate, y Emily Blunt como una guerrera de las Fuerzas Especiales. Y ahí empieza todo. La verdad es que me gustó la película. Me sorprendió gratamente. Es una película de ciencia ficción muy entretenida y te engancha, o al menos a mí sí. Miradla y me contáis.

Y así llegamos al final de una nueva tanda de películas encadenadas. Mirad mucho cine. ¡Hasta la próxima!

jueves, 14 de enero de 2016

Weep You No More, Sad Fountains

Mi primera entrada del año pensaba hacerla de cine, y así va a ser, pero no va a ser la entrada esperada, ya que pensaba seguir haciendo comentarios, que no críticas, de las películas que voy viendo, perooooo, siempre hay un pero, mi gran admirado Alan Rickman se ha ido con David Bowie a recorrer el Universo. Así que hoy quiero hacerle un pequeño homenaje desde aquí.

A Alan Rickman, aparte de por su fantástica y maravillosa voz, lo recordaré por tres películas en especial:

- Sentido y Sensibilidad (Sense and Sensibility, 1997). Ese fantástico Coronel Brandon que se enamora en silencio de una joven, romántica y caprichosa Marianne y que sufre con su enfermedad (para mí la mejor escena de Alan Rickman en esa película, con diferencia).



- El invitado de invierno (The winter guest, 1997). Primera película de Rickman como director (sólo tiene dos), y que me pareció preciosa, fría pero también emocional. Una banda sonora fantástica (de Michael Kamen) y dos grandes actrices protagonistas, hacen que el estreno como director fuese una pequeña joya. Ah, y fue la primera vez que oí la potente voz de Rickman que, aunque no esté en los títulos de crédito, sí que aparece en la película. Me fascinó esa voz. Recuerdo que salí flipada del cine. Os dejó el tráiler aquí, en versión original, claro.


 - La saga Harry Potter (2001-2011). Oh, Severus Snape, ése gran Severus Snape. Me encanta. Me fascina. Grande. Mucho.


Y para acabar con este mini homenaje, una canción que sale en Sentido y Sensibilidad adapatada por el gran Patrick Doyle, y cuya letra viene muy a cuento: Weep you no more, sad fountains.

Weep you no more, sad fountains;
What need you flow so fast?
Look how the snowy mountains
Heav'n's sun doth gently waste.
But my sun's heav'nly eyes
View not your weeping
That now lies sleeping,
Softly, softly, now softly lies sleeping.

Sleep is a reconciling,
A rest that Peace begets.
Doth not the sun rise smiling
When fair at e'en he sets
Rest you then, rest, sad eyes,
Melt not in weeping
While she lies sleeping,
Softly, softly, now softly lies sleeping.

 Composición original de John Dowland

¡Hasta siempre Mr. Rickman!

jueves, 31 de diciembre de 2015

Remembering 2015


Este es el último post del 2015. Un post de recuerdos de cosas buenas. De cosas que han pasado y, también, cosas que he aprendido. De mucha actividad y reencuentros. Lo negativo se queda a un lado, al menos en un día como hoy.

Hoy acaba 2015, y así ha sido mi año. 

Las #15cosas del 2015 (sí, ya sé que he hecho una lista, jejeje):

1. He cumplido cuarenta. Se dice pronto. Y casi ya hace un año que los cumplí. Los celebré en lugares en los que antes nunca había estado, con gente a la que quiero y con la que me divierto. 

2. He ido muuuuucho al teatro. Más que ningún otro año. He visto tantas, y tantas cosas. Empecé el año con un musical en Barcelona (Sister Act) y lo acabé con una obra musicada (80 ombres de dona) en Palma. La primera, profesional. La segunda, amateur. Y, entre medias, obras sueltas y la Gran Fira de Teatre de Manacor. Espectacular. Le he cogido mucha más afición al teatro, y a hacerme fotos con los actores e, incluso, a hablar con ellos. Cosa impensable hace unos años.

3. Ha sido un año de reencuentros. Esto de cumplir los cuarenta ha hecho que me reencontrara con compis de la carrera que hacía mucho tiempo que no veía. Hemos ido rotando de cumpleaños en cumpleaños, riendo, recordando los viejos tiempos, poniéndonos al día. Ha sido bonito e inesperado. Ahora tenemos un grupo de whatsapp. Estamos reconectados.

4. Se ha acabado el destierro laboral, al menos, por el momento. Es una de las cosas que me ha hecho más feliz de este año. Volver a la rutina de la oficina me ha gustado mucho. Y, sobre todo, volver a estar con los compis que, con algun@s ya hace casi doce años que nos vemos cada día. Se dice pronto.

5. He vuelto a Menorca. Remanso de paz y tranquilidad. Me encanta. Ideal para desconectar del mundo y relajarte. Y el año que viene, vuelvo. Menorca, I love you. 

6. ¡He ido a ver a Rick Astley! Todavía sigo flipando cada vez que me acuerdo del concierto en Septiembre. Que haya venido a la isla fue un puntazo. Es maravilloso, fantástico, majísimo, simpatiquísimo, y canta maravillosamente. Repetiría una y mil veces. Oh, cómo disfruté. 

7. Ballet. Este año tocó "El cascanueces". A principio de año. Al menos, hay que ir a ver un ballet al año. ¡Qué bonito! 

8. He hecho doblete con David Ordinas en Agosto: concierto benéfico por Burundi y Póker de voces. Canta taaaaaaaaaaan bien. ¡Qué bonito todo! Y muy majete. Tengo foto, claro.  Musicalmente, se puede decir que ha sido un año genial.

9. Me han regalado una Thermomix. Uau. Pues sí, un gran regalo, a medias, por eso, porque es un gran regalo. Me gusta mi Thermomix. Hago muchas cosas que antes no hacía. Todavía nos seguimos conociendo. Este 2016 tenemos que avanzar en nuestra relación.

10.  Sigo con el blog, con twitter, con facebook, con instagram,... con todas esas cosas que te trae internés. Cosas buenas, generalmente. Me gusta mucho tener amiguis que provienen de twitter o del mundo blogueril. Me gusta que seamos amiguis de facebook porque, tarde o temprano, pasaremos a la vida 1.0., que eso molará mucho más.

11.  He seguido aprendiendo cosas sobre el vino. Cada vez me gusta más el mundillo del vino. Las cosas que voy aprendiendo. Me voy haciendo más sibarita por momentos. No es que sea una experta, pero ya tengo una nevera para vino, empiezo a distinguir los tipos de uva, las más típicas de algunas denominaciones de origen, la uva que me gusta más y la que me gusta menos. Y sigo yendo de cata. 

12. He aprendido a relativizar el trabajo. Es necesario trabajar para poder tener una vida después del trabajo. Pero el trabajo es eso, trabajo, y la vida es eso que pasa cuando se acaba. Mi mes de baja, a pesar de la lesión, ha sido muy positivo en ese sentido. 

13.  Me he reído mucho. He reído hasta llorar. A carcajada limpia. Es tan necesario reírse. Y es tan imprescindible reírse en los peores momentos e, incluso, reírse de uno mismo. Me gusta reír y, sobre todo, me gusta que me hagan reír. Espero reírme mucho más este nuevo año.

14.  He cumplido diez años de convivencia en pecado. Se dice pronto, y ha pasado muy rápido. Y nos hemos divertido mucho este año décimo en el que seguimos disfrutando todo lo que podemos. Y por eso nos fuimos de hotelarro de cinco estrellas.

15. Y no me podía olvidar en mi última entrada de ese gran blog que nos hace disfrutar durante el último mes del año y que, hoy, desde hace ya tres años se acaba con el año para, espero, volver el próximo diciembre. Gracias a a las #15cosas por traer el buenrollismo a nuestras vidas. Gracias por dejarme participar.

Como habéis visto, este año no he hecho grandes viajes, ni excursiones, ni salidas, ni muchas cosas súper mega interesantes pero, lo más importante ha sido que he podido sacar quince cosas positivas. Y eso, para mí, ya es mucho.

Espero que acabéis bien el año, y que empecéis el bisiesto mucho mejor. Disfrutadlo.

¡Nos vemos el año que viene!